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viernes, 22 de mayo de 2009

El bien y el mal. Encarnación de una lucha.

La dualidad del bien y el mal sigue estando presente en nuestro devenir diario. Odio, ira, avaricia, maldad (lado oscuro) frente a amor, bondad, generosidad, paz.  En el punto medio está la virtud. Alguien dijo hay RASGOS DE MALDAD en el BONDADOSO Y RASGOS DE BONDAD EN EL MALVADO ¿Por qué ser bordes cuando podemos ser amables? Por qué quitar las ilusiones a alguien, hacer sentir el oprobio, el vampirismo emocional existe, pero este sera otro tema, mejor  podemos alimentar su ilusión y bienestar. Hay que ayudar a crecer a la persona, al ser humano, empoderarle,  no hundirle,  NO DISMINUIRLE, REBAJARLE.

LA DUALIDAD AMOR/ODIO. GRAVITA SOBRE EL SER HUMANO Y LE CONDICIONA. Ayudar a los demás debería ser nuestra meta, para ello primero debemos ayudarnos a prosperar a nosotros mismos. Si somos prósperos en bondad y otros  podremos sin duda ayudar. Ayudémosnos y ayudemos. Todo lo que se no se da se pierde y todo lo que se entrega se multiplica.  

Nuestra vida no es sino UNA LUCHA ESFORZADA. La vida no es justa, y hay condiciones verdaderamente difíciles para muchas personas, que son capaces de superar las más variadas y diversas adversidades de forma asombrosa, otras no.

Aceptar que la dualidad es real, que el bien y el mal a los cuales nos enfrentamos todos los días son un hecho simple y que debemos hacer lo que podamos para luchar contra ellos. Pero también podemos ver la dualidad como algo que podemos elegir.

La Biblia clasifica a algunos ángeles como “elegidos” (1 Timoteo 5:21) o “santos” (Mateo 25:31; Marcos 8:38) Todos los ángeles eran originalmente santos y gozaban de la presencia de Dios (Mateo 18:10 y del ambiente del cielo (Marcos 13:32).
Otros ángeles se opusieron a Dios bajo el liderazgo de Satanás (Mateo 25:41; 2 Pedro 2:4; Judas 6; Efesios 6:12). Frecuentemente nos referimos a ellos como “demonios”.
En realidad existe en el mundo invisible un conflicto cruento que va más allá de lo que podemos imaginar. No es, sin embargo, una lucha entre dos fuerzas iguales y eternas. Dios, quien ha creado todos los seres es el que está en control, y una vez que haya usado a esos seres de maldad para cumplir Sus propósitos, los va a reunir para quitar para siempre su influencia en el resto de la creación.

Más allá del juego de los contrarios, existe una dimensión eterna de luz pura, de Ser puro, de amor puro. 

En el Sendero del Mago de Deepak Chopra leemos:  Aunque todo lo que hay en la creación parece tener su contrario, hay algo que no lo tiene: la totalidad. La totalidad del espíritu no tiene contrario porque lo abarca todo. Para escoger el segundo camino debemos estar dispuestos a renunciar a la lucha contra el mal. Ése es el sendero del mago.  No hay duda de que ante el mal siempre reaccionamos con temor e ira. La lucha nace de esta reacción y como todos deseamos que el mal desaparezca, la lucha parece legítima. ¿Pero qué tal si la ira y el temor son la causa del mal? ¿Qué tal si nuestras reacciones perpetúan el mismo ciclo interminable? A partir de estas preguntas nació el segundo camino. No quiere decir que la lucha sea equivocada y que debamos someternos al mal. Pero el fin del mal es un asunto serio....

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