Inicio

sábado, 21 de noviembre de 2015

domingo, 27 de septiembre de 2015

sábado, 26 de septiembre de 2015

miércoles, 26 de agosto de 2015

La atrapa sueños y el hacedor de estrellas de Elisabeth Segoviano.

Más allá del último horizonte, donde la luz se convierte en una interminable cascada que lo baña todo, existe un lugar llamado Mizar, que es el hogar de un hermoso ángel llamado Illumine, y ella pasa sus días y sus noches cuidando y manteniendo a salvo los sueños de todos los seres vivientes.

hadas photo:  fairy-picture--074111.jpg

Todo en Mizar está hecho de sueños, todo lo que has imaginado, cada color, o escenario, cada sonido y palabra se encuentra en este lugar.
Todas las musas que los hombres conocen habitan ahí, y juegan con los sueños de los niños, y también sueñan con los sueños que los hombres convertirán en realidad.
En Mizar todos conocen y aman a Illumine, ángel de los sueños, pero la llaman “la atrapa sueños” porque cuando alguien tiene un mal sueño, uno de ésos lleno de miedo o tristeza, Illumine los atrapa en el aire y los lleva a un antiquísimo mar llamado Akilá, en cuyas aguas púrpulas, cristalinas y puras aquellos sueños se limpian y se convierten en la arena plateada que cubre la costa;

Image du
Blog fr.pickture.com/blogs/chezmanima



 pero ésta no es la única tarea que lleva a cabo la atrapa sueños; ella también vuela cada noche a través de los mundos para inspirar sueños placenteros y calmar nuestros corazones y mentes, así que cada noche en nuestros sueños todos viajamos a Mizar y hacemos que ese lugar sea más grande, alto y brillante .


Image du
Blog fr.pickture.com/blogs/chezmanima
“En algún lugar más allá de las estrellas, en algún lugar entre los mundos, existe un lugar en el que nunca has estado, pero es el lugar en que tu corazón fue creado”.
Sobre la montaña más alta de Mizar se levanta un magnífico castillo, en cuya torre habita otro poderoso ángel llamado Vermalion, éste ángel también es un mago, un alquimista y todo un artista; todo lo que Vermalion toca se convierte en una gran obra de arte.
Entre interminables filas de libros y cientos de frascos que contienen todo tipo de coloridas pociones, esencias, rocas y cosas que sólo podrías ver en tus más excéntricas fantasías, encontrarás al gran Vermalion trabajando en un nuevo proyecto; pero lo que más ama hacer éste ángel es hacer estrellas … es un trabajo muy laborioso, pero cuando está terminado, los resultados son sorprendentes … Aries, las Hiadas, Aldebarán, Tauro … ¿alguno de estos nombres te suena familiar? Todas éstas constelaciones y más, muchas más fueron hechas por el gran Vermalion, mejor conocido como “el hacedor de estrellas” él es quien ha iluminado el cielo nocturno … bueno, no sólo el nuestro, sino todos los cielos en donde quiera que haya uno.
En algún lugar más allá de las estrellas, en algún lugar entre los mundos hay un ángel que jamás permitiría que te perdieras”.


La vida transcurría pacífica y feliz en Mizar, con todo mundo haciendo su mejor esfuerzo para inspirar a la mente humana con cosas hermosas y todo aquello que es bueno, creativo y puro; pero un día un trueno ensordecedor sacudió el suelo de Mizar, nunca antes algo como eso había sucedido, y las musas, las hadas, los gnomos, elfos, ángeles y todas las criaturas que creemos imaginarias se reunieron en e castillo de Vermalion para descubrir que era lo que habían escuchado.
Y justo frente a sus ojos, parado en una esquina del lugar hallaron a un pequeño mirándolos con gran curiosidad.
– ¡Bienvenido a Mizar! –exclamaron todos–
– ¿Dónde estoy?
– Este es el lugar donde nacen los sueños –dijo la atrapa sueños–
– ¿Estoy durmiendo?
– Así es … y al mismo tiempo no
– No comprendo
– Estás soñando mi pequeño –dijo el hacedor de estrellas– pero no todos pueden soñar el camino hasta aquí … tienes un espíritu muy fuerte … y una mente ávida
– ¿Eres un ángel?
– Si, lo soy, mi nombre es Vermalion … y el tuyo es Orión ¿no es así?
– ¡¿Como lo sabes!?
– Puedo verlo escrito en tus ojos, y has venido hasta aquí buscando respuestas … ¿estoy en lo correcto pequeño Orión?
– … sí …
Vermalion, Illumine y Orión comenzaron a caminar a lo largo de la costa, contemplando las doce bellísimas lunas llenas en el cielo de Mizar, mientras sentían las cálidas olas púrpuras bañando sus pies.
– ¿Qué te ha traído hasta aquí mi pequeño? –preguntó Illumine–
– soy demasiado curioso … al menos eso dice mi mamá … verán, hace un año traté de contar todas las estrellas … porque creí que sería sencillo, pero luego noté que cada día hay más y más estrellas; así que leí muchos libros y supe que hay cientos de millones de ellas … ¡y eso es sólo en nuestra galaxia! ¡Y sólo Dios sabe cuántas galaxias hay por ahí! Pero luego me di cuenta que no sabía de dónde vienen las estrellas … así que busqué y busqué, y leí e investigué, y pregunté … y todos dijeron que las estrellas son rocas hechas de minerales y hielo y otras cosas … pero … eso no tiene mucho sentido para mí … ¿de verdad las estrellas sólo son un montón de rocas encendidas flotando en el espacio exterior?
– Puedo ver que eres muy curioso pequeño Orión … y es una actitud que te llevará a lugares que nunca imaginaste, tu creatividad e imaginación te han traído hasta aquí, y te prometo que obtendrás la respuesta que buscas, pero primero, déjame mostrarte un secreto.
Entonces los dos ángeles comenzaron a mostrarle al niño el mundo de Mizar, y le revelaron las grandes refulgentes montañas rojas de Igne que estaban hechas con los pensamientos de amor de todos aquellos que han partido de nuestro mundo, porque el amor nunca muere, jamás se desvanece, es infinito; el amor continúa creciendo … justo como aquellas montañas que se hacen más altas cada vez que alguien piensa en aquellos a quienes ama.
Entonces los nuevos amigos caminaron hasta el valle de Telesmi, donde habitan todas las criaturas que la mente humana ha imaginado; todas las hadas, unicornios, sirenas y los amigos imaginarios que hemos tenido viven toda clase de aventuras, porque es nuestro valor y nuestra fuerza lo que les ha dado la chispa de la vida.
Image du
Blog fr.pickture.com/blogs/chezmanima
“En algún lugar más allá de las estrellas, en algún lugar entre los mundos existe la prueba de que el amor y la vida continúan haciéndose fuertes”.
Después de observar bien la belleza de Mizar, Orión notó algo peculiar, parecía que mientras más caminaban más paisajes y caminos aparecían.
– ¡Éste lugar es infinito! ¡como las estrellas!
– Infinito … así es –dijo la atrapa sueños– y toda esta belleza ha sido obra tuya muy pequeño.
– ¿Cómo puede ser posible?
– Querías saber de dónde vienen las estrellas –dijo Vermalion– ¡Y ésta es la respuesta! Cada vez que los humanos sueñan o piensan en algo hermoso, Illumine, la atrapa sueños, lleva ésos sueños brillantes, coloridos, placenteros y alegres conmigo y yo les doy forma y les doy un lugar en el espacio exterior para que cada humano pueda ver lo que quieren hacer, y cuando un sueño se hace realidad se convierte en una estrella fugaz … y cuando alguien la ve y pide un deseo, otra estrella nace.
– ¡Vaya! ¡significa que las estrellas están hechas de sueños!
– Eso es correcto mi pequeño, y arden porque están hechas con toda la pasión de la vida, y todo el amor de aquellos que soñaron algo bueno; y nuestro amado hogar, Mizar, crece gracias a aquellos espíritus como el tuyo, llenos de vida, creatividad y fe, así que por ello las estrellas son infinitas.
– ¿Pero es cierto lo que mucha gente dice de los sueños?
– ¿Qué dicen mi pequeño?
– Que los sueños son tontos e inútiles
– Tu corazón ya sabe la respuesta …
“En algún lugar más allá de las estrellas, en algún lugar entre los mundos, existe alguien iluminando el cielo para que puedas sonreír”.
De repente el pequeño Orión despertó, y supo que su viaje no había sido sólo un sueño, ahora tenía la certeza de saber que no hay tal cosa como un sueño tonto o imposible, y que no había razón alguna para sentirse solo o perdido, porque sólo tenemos que mirar al cielo para ver nuestras estrellas brillando, sonriéndonos, mostrándonos el camino correcto para hacer nuestros sueños realidad.
Orión sabía que en algún lugar más allá de las estrellas, en algún lugar entre los mundos hay un lugar en el que habitan la atrapa sueños y el hacedor de estrellas, cuidando a todas aquellas almas que no tienen miedo de llamarse soñadores.

 Elisabeth Segoviano. Escritora de cuentos y poesías infantiles. La atrapa sueños y el hacedor de estrellas



Image du
Blog fr.pickture.com/blogs/chezmanima

sábado, 15 de agosto de 2015

sábado, 8 de agosto de 2015










Cuando el hombre viene al mundo, tiene las manos siempre cerradas, como si estuviera intentando decir: el mundo entero es mío, y conseguiré agarrarlo.

Cuando el hombre se va del mundo, tiene las manos siempre abiertas, como si estuviera intentando decir: no tengo nada en mi poder, lo único que puedo llevarme son mis recuerdos, lo único que puedo dejar son mis ejemplos.



Midrach Rabba sobre el Eclesiastés


Image du Blog fr.pickture.com/blogs/chezmanima

domingo, 26 de julio de 2015

Olvidamos vivir para conseguir sobrevivir.



 Si determinante es pisar una mierda porque da buena suerte y vinculante romper un espejo porque supone arrastrar la desgracia durante 7 años. 


  Necesito desvincularme. ¿Dónde se rompió el espejo, en qué punto ocurrió?. Siempre albergaré la duda.


 No sé si pisar una mierda da buena suerte; si al menos, ciscarse en todo  puede resultar relajante. Aunque de nuestra actitud dependen los matices y mejor controlar. 


 El mundo nos aprieta hasta el punto que olvidamos vivir para conseguir sobrevivir. Las palabras no matan pero si los paulatinos y parsimoniosos hechos.


 El sufrimiento deviene, lo conllevamos aunque no es fácil aceptarlo.

 Nada como una sincera carcajada.

¿ Ahogarse, abrumarse,  oprimirse,  gritar, sobrellevar y disfrutar ?




Ilustración e imagen de J. Antonio Campoy (Battú)






sábado, 13 de junio de 2015

jueves, 4 de junio de 2015

Bajar a los infiernos

Cuando tener comida en la nevera pasa a ser un lujo en algunos hogares, cuando el sueldo según llega se va y los abismos en carencias familiares  no solo no se diluyen sino que "in crescendo".  Me ha gustado la opinión de ALBERTO CASTILLO.

BAJAR A LOS INFIERNOS


He tenido que volver a bajar a los infiernos, como hiciera el Dante en su Divina Comedia, para solucionar un pequeño problema burocrático que afortunadamente ya quedó resuelto pero que me ha servido, una vez más, para mirar a la cara y sin máscaras a la realidad social de una España que, a lo que parece, está olvidada por muchos. Ese viaje a los infiernos, como eufemísticamente me permito llamar a las oficinas de empleo, enseña muchas cosas a quien quiera verlas, por supuesto, pues es donde ves sin maquillaje la realidad social de una parte importantísima de la población que, día tras día, busca consuelo, sustento, soluciones o lo que sea en aquellas oficinas que son, bajo mi punto de vista, el infierno por el que algunos tenemos que pasar para poder seguir caminando. Ojalá que la vida nos tenga reservado billete para el viaje al Purgatorio y después a la Gloria como el escritor italiano describe en esa obra cumbre de la literatura universal que es ‘La Divina Comedia’. No quisiera pensar, ni por un momento, que los que hoy estamos en ese círculo infernal no tengamos, nunca, posibilidad de salida.

Antes de seguir adelante quiero manifestar mi reconocimiento a todos los trabajadores de esos centros que, aparte de solucionar problemas, se convierten todos los días en psicólogos, consultores, abogados, confesores, paño de lágrimas e incluso algunas veces, las menos afortunadamente, son la diana donde se clavan los dardos inmisericordes de la rabia de quien nada tiene y ha perdido la esperanza. Eso también tenemos que valorarlo y tenerlo en cuenta. Alguna vez que otra, estos trabajadores, son insultados, vejados o incluso objeto de tentativas de agresión porque ya, quien nada tiene, acude a la desesperada en busca de solución a sus miserias. Ellos, por desgracia, no pueden hacer más de lo que hacen desde luego.

Ahora cuando estamos inmersos en la llamada “política de los pactos” y no hemos olvidado los resultados electorales del pasado domingo veinticuatro de mayo es cuando, realmente, visitando una oficina de estas te das de bruces con la realidad y piensas que los políticos, todos, están a “sus cosas” sin preocuparse de lo que allí sucede día a día. Más les hubiera valido una pequeña cura de humildad y haber pasado algún día por uno de estos centros. Seguro que esa fotografía, real, de España no la conocen. Mucha estadística, muchas buenas palabras, muchas promesas pero no han mirado a la cara este cáncer social que merma a nuestra sociedad hasta límites insospechados. Desde los despachos, les puedo asegurar, que no se puede ver este mar de desgracias.

Con solo prestar atención a lo que, esas personas, comentan te das cuenta que las dos grandes formaciones políticas de este país, populares y socialistas, se han perdido en una maraña de cortinajes que les ha impedido llegar hasta el verdadero fondo de la cuestión. No es lo mismo “dictar” programas electorales y promesas de futuro desde una sede  que hacerlo mirando a los ojos a quien no tiene para comer ningún día del mes o a quien se le han acabado las ayudas y tiene que sentar a la mesa a dos hijas, un yerno y cuatro nietos. La cara de impotencia y rabia de esta mujer, a la que me estoy refiriendo con tan triste panorama, no creo que la olvide con facilidad. Y encima, como ella misma reconocía, gracias a ‘su cura’ que es quien todas las semanas le da “una bolsica de cosas para comer mis nietos”.

Cuando ves todo esto, cuando escuchas y les prestas atención te das cuenta que el resultado de las urnas en los recientes comicios es la sentencia que el pueblo, siempre soberano, ha dictado. Que fruto de esa desesperanza, hambre y falta de toda salida honrada ha aupado a más de un grupo “mesiánico” que ha hecho campaña precisamente esgrimiendo estas miserias y hablándoles directamente a ellos. Seguro que no cumplirán ni la mitad de las cosas prometidas. Seguro. Pero el mensaje si les ha llegado “alto y claro” para que todos le escucharan. Claro les escuchas hablar y ponen “al coletas” como le llaman muchos a la derecha de Dios Padre y Creador. Vamos que el señor Iglesias, esperanza y mesías de los pobres, les va a sacar de toda miseria. En fin.

Había quien culpaba, a partes iguales, a socialistas y populares. Me hizo gracia, triste gracia por supuesto, lo que decía un hombre entrado ya en el medio siglo que ha perdido todo tipo de ayuda y sin formación ni estudios no ve salida a su vida. Les comentaba a otros que aguardaban, en cola, para ser atendidos “A mí me mató zetapé y me enterró el Mariano. El uno actuó de mataor y el otro ha sío el enterraor”…..

Dejen por tanto los cantos de sirenas y los triunfalismos. No es momento de echarse a la cara quien ha quedado mejor y quien tiene más opciones para  gobernar. Tengo que volver a recordar las palabras del señor Iglesias, don Pablo, cuando le dijo, días pasados al señor Sánchez, don Pedro, que los socialistas han obtenido los peores resultados desde 1979. Las cifras están ahí sobre la mesa. Precisamente de esos votos del pueblo llano y sencillo se han quedado muchos en el camino o han ido a parar a quien les “prometía” una vida mejor. Ya sé que eran utopías, lo sé, pero es lo que ellos querían escuchar y ese mensaje ha calado. No desconchen el cava, ni unos ni otros, que la cosa no está para brindis.  Bajen a la arena de la calle. Pisen y hablen con los desheredados de la tierra y la sociedad. Escuchen sus problemas y busquen, de verdad, soluciones para esa pobre abuela que con hijas, yerno y nietos apenas tiene dos latas de sardinas en aceite y unos garbanzos porque “su cura” les da una bolsica de cosas los sábados que, sin eso, a lo peor no tendría nada.

El infierno, lo dijo el Papa Juan Pablo II, está aquí en la tierra. No hace falta morirse para viajar hasta él. Lo que ocurre, y yo lo entiendo, es que la miseria y la cruda realidad no le gusta a nadie y menos si tienes que mirar cara a cara a la pobreza más absoluta. Solo cuando escuchas estos dramas humanos que, miles de personas, viven todos los días te das cuenta realmente de la verdadera fotografía social de una España que a nadie le gusta.

Ojalá, como decía al principio, aparezca una Beatriz que les coja de las manos y les saque de este oscuro anillo del Infierno, donde están ahora mismo, y como al Dante les lleve hacia la Gloria que sin duda merecen después de tanto sufrimiento.


ALBERTO CASTILLO